Chakra Garganta – El Comunicador

Significado: Purificación.

Localización: Garganta.

Elemento: Éter.

Planeta: Mercurio.

Glándulas: Tiroides y Paratiroides.

Color: Turquesa, celeste.

Sentido: Oído.

Cristales: Turquesa, aguamarina, lapislázuli.

Animal: Elefante, toro.

Conceptos asociados: Purificación, comunicación, autoexpresión.

Lección vital: La elección y la expresión personal.

Afirmación: Expreso lo que hay en mi corazón.

Derecho a: Expresar.

Arquetipo positivo: Mago.

Arquetipo negativo: Amurallado y cotorra.

El quinto chakra está localizado en la garganta e irradia su luz desde el hueco que hay entre las clavículas, hacia la nuez y las cervicales. Rige la garganta, el cuello, la nuca, las cuerdas vocales, la voz, los bronquios, los dientes, las glándulas tiroideas y el oído. Todas las dolencias en esta región nos hablan de disfunciones de Vishuddha.

El quinto chakra está conectado con el tercero (el poder) y con el segundo (la creatividad y el disfrute). Cuando no podemos expresarnos puede ser debido a que nos sintamos inseguros o a que vivamos la vida sin disfrutarla y sin creatividad.

El propósito de Vishuddha es la comunicación y la creatividad. En el segundo chakra aprendíamos a disfrutar de la vida y en el quinto aprendemos a expresar de forma creativa el ser que somos. El color azul es el color de la comunicación y también es el color de la fe, de la confianza. Para escuchar nuestra voz interior y hacerle caso debemos desarrollar la fe, la confianza. Tener fe nos permite ser fieles a nosotros mismos y actuar de forma coherente con nuestros valores.

El elemento del quinto chakra es el éter, el espacio infinito que envuelve la tierra. Es el elemento portador del sonido. A nivel metafórico el éter representaría el inconsciente colectivo. A través del éter y el silencio nos llega la sabiduría del espacio infinito al que pertenecemos.


El sentido de este centro energético es el oído. Para comunicarnos es necesario escuchar, pero, sobre todo Vishuddha nos remite a escuchar la voz de nuestro Ser y nos desafía a expresar el Ser que somos.
Emitir nuestra verdad y encontrar nuestra voz es la necesitad vital del chakra de la garganta. Este chakra nos da el coraje que necesitamos para defender nuestro punto de vista, pero no a través del enfrentamiento sino de expresar quienes somos con respeto y creatividad.


Nos comunicamos a través de nuestra voz, y también a través del silencio, de nuestros gestos, de nuestro movimiento, incluso de nuestra forma de vestir. Existe la comunicación verbal y no verbal que no siempre dicen lo mismo. Para que haya una coherencia entre lo que expresa nuestro cuerpo y lo que expresa la palabra es fundamental escucharnos y expresar desde nuestro yo más intimo nuestra verdad y conseguir la integración, es decir, que haya coherencia entre lo que pensamos, lo que sentimos y lo que decimos y hacemos. Nos convertimos en seres íntegros.


Si en el cuarto chakra rescatamos al niño que fuimos, en el quinto debemos escucharlo porque nos descubrirá aquello para lo que hemos nacido. Vishuddha en equilibrio nos permite escucharnos a nosotros y escuchar al otro, no sólo a través de lo que dice sino de lo que me transmite con sus gestos, sus silencios… nos acerca a la otra persona y somos capaces de entendernos mejor y de crear un clima más afectivo.


Este centro energético nos enseña a hacernos responsables de lo que expresamos. Nuestra palabra puede ayudar o lastimar. El habla correcta implica transmitir compasión, amor y respeto con nuestras palabras. También está relacionada con decir la verdad y defender lo que nos consta que es correcto, independientemente de lo que piensen los demás.
Los estudios de Masuru Emoto sobre el efecto de las palabras en las moléculas de agua es muy significativo. Emoto pretendía demostrar cómo los sonidos, palabras y pensamientos armónicos que resuenan en nuestro interior nos sanan y los inarmónicos (ruidos) nos desestructuran.


El habla consume energía. Si hablamos por hablar estamos agotando nuestra energía y vitalidad. Se agota con los chismorreos, las discusiones, los juicios y las críticas. Por eso el silencio es tan importante, crea espacio para conectar con nosotros mismos y nos serena.


Cuando Vishuddha no está equilibrado lo notaremos con resfriados y dolores de garganta frecuentes. Los problemas de tiroides son también señal de un quinto chakra disfuncional. El bloqueo del quinto chakra nos habla de una desconexión entre mente y cuerpo.
Cuando este chakra está cerrado se produce una dificultad de mostrar el Ser. La timidez, la dificultad de expresar lo que sentimos o el tartamudeo son rasgos del bloqueo del quinto chakra. La inseguridad y el miedo al juicio ajeno provocan esta actitud de silencio.

La rigidez es otra característica de Vishuddha cerrado, que se manifiesta físicamente en dolor de cervicales, hombros y cuello.
La creencia de “si paso desapercibido, estoy seguro” resume la decisión de la persona cuando opta de una manera inconsciente por cerrar su quinto chakra. La consecuencia es que en su vida aparecen personas que no le tienen en cuenta, que le exigen sin dar nada a cambio y no le permiten ningún fallo.


El arquetipo de un quinto chakra cerrado es “el amurallado”. Construimos una muralla a nuestro alrededor cuando hemos sido victimas de cualquier abuso. La muralla impide que se exprese nuestra tristeza, nuestro dolor y nuestra ira. A veces este arquetipo expresa parte de lo que siente a través de bromas o utilizando la ironía. El amurallado es avaro en palabras, en creatividad, en dinero, en tiempo. Es pobre en tanto en cuanto la riqueza proviene del intercambio, de compartir, de la comunicación, de la entrega. No muestra su vulnerabilidad, tiene pánico al rechazo o al castigo y por eso puede llegar a mentir si es necesario para evitarlo.
El amurallado empieza a destruir su muralla y a abrirse a través de la creatividad: escribir, pintar, cantar son vías adecuadas para destruir la muralla. Cuando empiece a expresar su dolor y sentimientos, los miedos se disolverán y podrá expresar lo que siente y lo que desea.


Cuando la energía está desequilibrada porque el chakra gira muy rápido el arquetipo es “la cotorra”. Personas que hablan por los codos y nunca escuchan. El chismorreo es otra actitud de un quinto chakra inarmónico, o acallar a gritos las opiniones ajenas. Otros rasgos de un chakra desequilibrado pueden ser la indiscreción, el lenguaje hiriente carente de emoción o el frío y distante.
Cuando Vishuddha está demasiado abierto la persona malgasta su energía expresando todo menos quien realmente es. La causa vuelve a ser un sentimiento profundo de soledad en la infancia que se contrarresta con un continuo hacer. Se malgasta la energía hablando continuamente de asuntos sin importancia que enredan a la persona y la dejan completamente extenuada.


Un quinto chakra equilibrado nos permite expresar claramente y sin miedo nuestros sentimientos, pensamientos y conocimientos. Vishuddha en armonía nos conduce a la sinceridad con nosotros mismos y con los demás. A su vez, nos permite usar un habla sanadora, transmitiendo amor y manifestando nuestra esencia. La forma de expresarnos será clara y concisa, capaz de comunicar la intención de lo que queremos decir. Somos capaces de hablar en el momento oportuno y de callar cuando sea necesario, escuchando al otro con el corazón y la comprensión interior. Además, huimos de la emisión de críticas y juicios.

Vishuddha abierto y equilibrado nos remite a nuestra voz interior. Cuando manifestamos nuestro Ser nace en nosotros una profunda alegría.


El arquetipo del quinto chakra equilibrado es el mago. Quien habla desde su Ser asume la responsabilidad de lo que dice y como lo dice. Hace magia porque la comunicación es un proceso transformador de una idea en un propósito firme. El mago no juzga ni murmura. Se cuida mucho de herir a los demás con sus palabras. Es sincero y comprometido con su palabra. El mago sabe el poder que tiene la palabra y se compromete con ella.

Basado en el libro de María José Alvarez: Chakras. El viaje del héroe